Se trata de una zona inundable de Lezama que figura calificada como tal en los registros del Gobierno Vasco. No obstante, el Ayuntamiento ha intentado convertir en urbanizables algunas parcelas, entre ellas una que pertenece a familiares de la alcaldesa. Los ecologistas recurrieron este cambio de normas y han conseguido que los tribunales les den la razón. Por el momento, es la crisis la que ha impedido que se construya.
