En estas campas empezaron a jugar a “foot-ball” a finales del siglo XIX un grupo de jovenes pertenecientes al Gimnasio Zamacois de Bilbao. Se enfrentaban a los británicos que trabajaban en la emergente industria vizcaina. En 1898 este grupo formó el Athletic Club de Bilbao. Siguieron en jugando en estos campos hasta 1909 en que se trasladaron a los campos de Jolaseta en Neguri. Para entonces esta misma zona se utilizaba también como aeropuerto y posteriormente como campo de hípica. Durante la guerra civil se volvió a usar como aeródromo militar. Más recientemente, el campo de fútbol que se construyó en uno de sus extremos se ha convertido en un centro de atracción de familias de inmigrantes durante los fines de semana, cobrando un nuevo protagonismo (ver foto inferior, de Javier Mediavilla).


13 de Mayo de 2009 en 13:24
[...] Clemente, el futbolista y el entrenador. Por la última e incomprendida perla de Lezama. Por las campas de Lamiako. Por Don Diego López de Haro. Por los zuritos en Pozas y los pintxos en García Rivero. Por [...]
13 de Mayo de 2009 en 17:06
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14 de Mayo de 2009 en 3:22
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