Originalmente construido en el siglo XIII, aunque los arquitectos Couverchef y Ancelet lo reconstruyeron en 1856 en honor del hijo de María Eugenia de Montijo y Napoleón III. La torre, de estilo neogótico, está hecha con piedra caliza y mármoles de las cercanas canteras de Ereño. Actualmente, acoge un hotel con 14 habitaciones con hidromasaje. El lugar es digno de cuento de hadas, pero lo mejor son las vistas que tiene sobre la reserva de Urdaibai. También tiene un restaurante para banquetes. (Foto de Gobierno Vasco)

29 de Septiembre de 2006 en 23:50
Otra vista del castillo más de cerca